Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
A quien vela, todo se le revela.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Los puñales y las lanzas no son tan afilados como las palabras.
A todo hay remedio sino a la muerte.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Sacar las castañas del fuego.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Bien aprende quien buen maestro tiene.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Cada cosa en su lugar, ahorra tiempo en el buscar.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Las espinacas son la escoba del estómago.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Hoy no se fía, mañana sí.
Bien me quieres, bien te quiero; no me toques el dinero.
Remendar y dar a putas.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Buen oficio es no tener ninguno.
Cólera de amantes resurgir del amor
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
El amor mueve montaña.
Desde que se inventaron las excusas, nadie quiere ser culpable.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Un ruin ido, otro venido.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Cada hombre deja sus huellas.
Récele a la Virgen, pero siga remando.
No hay alquimia mejor que el ahorro.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.