El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Un espejo no sabe ser embustero.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Burro empinado, por hombres es contado.
No hay mejor ahorrar que poco gastar.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
Siempre es mejor el camino más corto.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Conviene más, ser tenido, que resultar exprimido.
Quien desprecia, comprar quiere.
Costumbre hace la ley.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Con fruto trabaja quien al principio el mal ataja.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Conquistar el mundo montado a caballo es fácil, es desmontar y gobernar lo que es difícil
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Creerse el papá de los helados.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Contra gustos no hay nada escrito.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Todos nos creemos capaces de aconsejar a los demás.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Buena cara y malos hechos, a cada paso los vemos.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
A nadie has de decir cuánto tienes, dónde lo tienes, ni adónde piensas ir.
Guardia viejo no cae en gancho.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.