No te acostumbres a lo que no dure.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Enero mes torrendero.
Tras cada pregón, azote.
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Por unas saludes, no te desnudes.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Aprendo mientras vivo.
El buey pace donde yace.
El amor reina sin ley
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas. Proverbios 3:5-6
Algún ciego se ha curado con lo mismo que ha cegado.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Ajo hervido, ajo perdido.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Obsequiar a Buda con flores regaladas.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Bondad con hermosura, poco dura.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Donde bien me va, allí mi patria está.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Más come la vaca en una lenguada que la oveja en toda la jornada.
Es como llevar leña para el monte.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Ver para creer.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
El trabajo ennoblece.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Tienen el mismo principio, pero no igual, el sueño y la muerte.
Fía poco, del que tiene horror al mosto.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
El amor no respeta a nadie
No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
Llena o vacía, casa que sea mía.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Casa convidada, pobre y denostada.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.