El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Quede al revés o al derecho, lo que se hizo ya está hecho.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
En Agosto, prepara la tinaja para el mosto.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Al último siempre le muerde el perro.
Las riquezas, como el estiércol, no sirven para nada hasta que se las esparce.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
No te fíes del sol del invierno.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
A la mal casada, miradla a la cara.
Mejor una buena separación que una falsa amistad
Los carpinteros dan forma a la madera; los flecheros dan forma a las flechas; los sabios se dan forma a sí mismos.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Cada cual mire por su cuchar.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Gente de montaña, gente de maña.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Una vez al año, y ésa con daño.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
No aceptes soborno del poderoso ni oprimas al desheredado.
La alegría intensa es cosa seria