Que quieres que de el encino sino bellotas.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
¡A darle que es mole de olla!
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Duerme más que un gato con anemia.
Un buen caballo viejo encerrado en el establo aún aspira a galopar mil li.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Desde torre o azotea, bien se otea.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Se heredan dinero y deudas
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
Cuentas viejas líos y quejas.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Variante: Vale más rodear, que mal pasear.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Quien da para recibir no da nada
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Bendita la casa que a viejos sabe.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
El tiempo y la marea, ni se paran ni esperan.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
El silencio no ha sido jamás escrito.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
De la risa al duelo un pelo.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Soñar no cuesta nada.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Hasta en el día más claro puede llover.
De tal árbol tal madera.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Buen atiento, poner la capa según viniere el viento.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Allá van leyes, donde quieren reyes.
Cada día olla, amarga el caldo.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.