Camarón que se duerme se lo chima el sapo..
Desdichas y caminos hacen amigos.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Si no plantas en primavera, no recogerás en otoño.
Mayo ventoso, año hermoso.
No somos ríos, para no volver atrás.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Al que al cielo escupe, en la cara le cae.
El mejor sol es el que calienta hoy
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Me dejó como la guayabera.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Mal se cuece olla que no se remece.
A camino largo, paso corto.
Caer para levantarse, no es caer.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El miedo guarda la viña.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
A la de tres va la vencida.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
Quien no tiene quiere más.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Alábate cesto, que venderte quiero.