A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Burro amarrado, leña segura.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Hoy por ti, mañana por mí
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
A la vejez aladares de pez.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Si un ciego guía a otro ciego, ambos caen en el precipicio.
No da, ni dice donde hay.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Los pájaros más bellos están enjaulados
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Dichas y quebrantos nos vienen de lo alto.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Amigo del buen tiempo mudase con el viento.
El dormir es el hermano menor de la muerte.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Buscarle la quinta pata al gato.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
La pereza es la madre de todos los vicios.
El hambre y la suerte esquiva, son fuentes de la inventiva.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Hacer de toda hierba un fardo.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Más vale buen viento que fuerza de remos.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Cuando no está preso lo andan buscando.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Donde hay hambre, las tripas cantan.