Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Camisa que mucho se lava y cuerpo que mucho se cura, poco dura.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Las palabras no cuestan plata.