Tal padre, tal hijo.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Aquel cuya sonrisa le embellece es bueno; aquel cuya sonrisa le desfigura es malo.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
Madre, casarme quiero, que ya llegó el candelero.
Madre muerta, casa deshecha.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
La leche cocida, tres veces subida.
En invierno y en verano ganaderos y hortelanos.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Ido el conejo me das consejo.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
A la gente alegre el cielo la ayuda
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Agua de enero, todo el año tiene tempero.
Perro que no anda no encuentra hueso.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Bodas largas, barajas nuevas.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
La mentira produce flores, pero no frutos.
El tiempo vuela, que se las pela.
Pan para hoy, hambre para mañana.
La justicia tiene un largo brazo.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Grano a grano, se llena el granero.