Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
El sueño quita el hambre.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Juan Palomo: yo me lo guiso, yo me lo como.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Andarse por las ramas.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
La alegría en el alma sana se cría.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
¿Queres dormir al sueño?
Pasar amargura por ganar hermosura.
Cambio de costumes al viejo cuéstale el pellejo.
Crea fama y acuéstate a dormir.
El amor, unas veces soñador y otras volador.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Una verdad dicha antes de tiempo es muy peligrosa.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Cuando se enciende el pajar viejo, más arde que el nuevo.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
La letra mata, el espíritu vivifica.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Agua estantía, renacuajos de día.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Si te cansas de un amigo, préstale dinero.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.