Amor, tos y humo no se pueden esconder
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Ni de las flores de Marzo, ni de la mujer sin empacho.
Desnudos nacimos, y todo nos parece poco para vestirnos.
Lo estancado se pudre.
El buen vino resucita al peregrino.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
Trabajo empezado está medio hecho
Espéjate para que veas cómo eres.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Cuatro ojos ven más que dos.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La suerte nunca da, solo presta.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Por todas partes se va a Roma.
Fía poco y en muy pocos.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Hay que sufrir para merecer.
La virtud ennoblece.
Entre bueyes no hay cornadas.
¿Esta es la vida?. Dígole yo muerte y corrida.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Canción de la transición.
A perro viejo, no hay quien le enseñe trucos nuevos.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.