Buena crianza no pierde punto.
Qué es una raya más para el tigre.
La necesidad hace a la vieja trotar.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
el fracaso es la madre del éxito.
Tienes menos futuro que el Papa en una mezquita.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
No conviertas en amigo al que has vencido
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Hijos casados, duelos doblados.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Los amantes que se pelean, se adoran
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Gota a gota, la mar se agota.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Cuando en casa engorda la moza, y al cuerpo el bazo, y al rey la bolsa, mal anda la cosa.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
El hombre nació para morir, es mortal.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Aseada aunque sea jorobada.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
Quien no sabe, no vale nada.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Muchos hijos, riqueza do pobre.
Quien madruga ojeras tiene.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.