El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Dar el consejo y el vencejo.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
A año tuerto, labrar un huerto.
El oficio hace maestro.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Acuérdate, suegra, que fuiste nuera.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
El enano ve gigantes por todas partes.
Agrandado como alpargata de pichi.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Cuentas claras, amistades largas.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Mientras hay alma, hay esperanza.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
A cada paje, su ropaje.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Aquí hay gato encerrado.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
El sueño y la muerte hermanos parecen.
La alegría es gemela
Junio Julio y Agosto ni mujeres ni coles ni mosto.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
En chica cabeza caben grandes ideas.
¿Mirón y errarla?.
La oración de los rectos en su gozo.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Más es la bulla que la cabuya (cuerda).
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
El hombre sabio aprende a costa de los tontos.