El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Putas y frailes andan a pares.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Cada mozo lancee su toro.
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Casa sin moradores, nido de ratones.
Quien mucho desea, mucho teme.
Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Los que beben mucho no le encuentran el gusto
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
A otro perro con ese hueso.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Cólera de amantes resurgir del amor
No basta con que yo triunfe. Los demás deben fracasar
Aunque esté justificada, la felicidad siempre es un privilegio
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Ni vive, ni deja vivir.
Nunca falta un borracho en una vela.
Nunca acaba el que nunca empieza.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
A amor mal correspondido, ausencia y olvido.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A donde fueres haz lo que vieres.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Riñen las comadres y dícense las verdades.
A misa temprano nunca va el amo.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
El sol brilla para todos.
Hay mujeres, mujercillas, monicacas y monicaquillas.