Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Amor con amor se paga.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Ve tu camino para no tropezar.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
La memoria de los justos es una bendición, pero la fama de los malvados será pasto de los gusanos.
Tras de corneados ? Apaleados.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Quien ha disfrutado de lo mejor del amor no se conforma ya con el resto
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Del ocio nace el feo negocio.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
El tiempo es como una flecha que vuela.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
Unos mueren para que otros hereden.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Moda y fortuna presto se mudan.
Te va a atropellar un carrito de helados.
Nada es barato sin una razón.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
De buena semilla, buena cosecha.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Justo es que temas al que teme a la pobreza.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Es mucha la totuma para tan poca agua
¡No nos mires, unete! (Transición española).
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.
Todo tiene un fin.
El buen mosto sale al rostro.
Tropezando se aprende a caminar.