A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Más vale despedirse que ser despedido.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Moro viejo no puede ser buen cristiano.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Echarle mucha crema a sus tacos
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Al cabo de un año más come el muerto que el sano.
Menos idea que Geral pasando música.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Pasará, sea lo que sea.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Hay que leerle la cartilla.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Sobre advertencia no hay engaño.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
Buey viejo asienta bien el paso.
Se queja más que la llorona.
Más pija que el Don Bosco.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
A camino largo, paso corto.
No serán novillas, si tienen criadillas.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
No hay sustituto para la experiencia.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Por el becerro se amansa la vaca
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Ojo al parche.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Vino añejo, pimienta y ajos, te llevan directo a los refajos.