Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Quien hijos ha, no reventará.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
Viste a la escoba y parecerá señora.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
A perro macho lo capan una sola vez
Quien siempre adula se quema las mangas
La mentira busca el rincón.
A grandes cautelas, otras mayores.
Mal largo, muerte al cabo.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Dime cuanto tienes y te diré cuanto vales.
El beber es el placer, y el pagar es el pesar.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Donde hay cuchicheo hay mentiras.
Si quieres vivir sano, anda una legua más por año.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
En el cielo tiene más poder un niño que siete sacerdotes.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Una manzana podrida daña el barril completo.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Lo que se otorga a la amistad vuelve multiplicado
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
A consejo de ruin, campana de madera.
Quién retozó de soltera, no diga nada de la ajena.
La familia pequeña, vive mejor.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.