No hay duelo sin consuelo.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
El pobre no tiene consuelo ni con la subida del sueldo.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Mal de muchos, consuelo de tontos.