Morir sin perecer, es presencia eterna.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Día de agua, taberna o fragua.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
Agosto, frío el rostro.
A la que te criaste, te quedaste.
Hay quien no ve su camino.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Frio, frio, como el agua del rio.
Cuando los hombres son amigos el agua que beben es dulce
Más peligroso que chocolate crudo.
Más aburrido que mico recién cogido.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
A todo marrano le llega su diciembre.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Coces de yegua, amor es para el rocín.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
A más oro, menos reposo.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
A buen andar o mal andar, comer y guardar.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Putas y frailes andan a pares.
Antes muerte que vergüenza.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Abril, deja las viñas dormir.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Romería de cerca, mucho vino y poca cera.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Mal duerme quien penas tiene.
La mala paga , aunque sea en paja.