Aun si el camino es conocido, pregunta.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
El que llega tarde, no bebe caldo
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
El que va a un entierro y no bebe vino, el suyo le viene de camino.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
El arandino se lava con vino, lo lleva de camino y lo bebe de continuo.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.