A malos ratos, buenos tragos.
Son muchos los hijos del muerto.
Quien canta, su mal eta.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Vino de viñas viejas, qué bien te tomo y qué mal me dejas.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Honra y dinero se ganan despacio y se pierden ligero.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
A quien pasa a la otra vida, se le olvida.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
La mujer y la gallina, pequeñina.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
La fantasía es necesariamente inútil
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
A casa nueva, puerta vieja.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
No hay que reírse de la felicidad
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Por la noche juju y por la mañana burra muerta.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Por unas saludes, no te desnudes.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Tenés cola que te machuquen.
Año de pitones, año de cabrones.
Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Un hombre puede lo que sabe
La obra alaba el maestro.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
El amor es de hermano y no de señor.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Tener tiempo libre conlleva muchas ventajas