En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Día de agua, taberna o fragua.
Enemigos grandes: vergüenza y hambres.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
La edad de oro nunca es la presente.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Contra la gota, ni gota.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
El que a los suyos se parece, honra merece.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Del viejo el consejo.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
El que rompe, paga.
A un hombre no se le puede juzgar por las apariencias.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Habla directamente al corazón.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Ofrecer el oro y el moro.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
La cruz de más excelencia es la cruz de la paciencia.
Una mentira puede matar mil verdades.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
No creo en brujas, pero que las hay las hay.
Favorece al afligido, y serás favorecido.
A liebre ida, palos al cubil.
Por lo que uno tira, otro suspira.
Mi marido es tamborilero; Dios me lo dio y así lo quiero.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.