Dios habla una lengua extranjera.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
El corazón es un guía que los pies siguen
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
De abundancia del corazón, habla la lengua.
El corazón no habla, pero adivina.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.