Esta todo dicho pero no hay nada hecho.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Nada puede dar quien nada tiene.
Lo dicho, dicho está.
No hay viejo que no haya sido valiente, ni vieja que no haya tenido sus veinte.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Los pícaros creen que nada puede hacerse sin picardía.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Mal haya carbón de haya.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Del dicho al hecho hay largo trecho.