Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.

Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.

Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.

¿Qué significa «Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos»?

Este proverbio contrasta dos tipos de personas: aquellas con carácter fuerte (grandes almas) que poseen una voluntad firme y decidida para actuar y perseverar hacia sus objetivos, y aquellas con carácter débil que solo albergan deseos pasivos, anhelos o intenciones sin la fuerza interior para materializarlos. La voluntad implica compromiso, disciplina y acción, mientras que el deseo es meramente contemplativo.

¿Cómo se aplica en la vida diaria?

  • En el ámbito profesional, una persona con voluntad establece un plan de carrera y se capacita constantemente, mientras que una con solo deseos se limita a pensar en un mejor trabajo sin dar pasos concretos.
  • En el desarrollo personal, alguien con voluntad adopta hábitos saludables y los mantiene a pesar de las dificultades, mientras que otro con solo deseos repite cada año que quiere cambiar sin actuar.
  • En un proyecto colectivo, un líder con voluntad moviliza recursos y supera obstáculos, mientras que un grupo con solo deseos se queda en la queja o en la idealización sin ejecutar.

¿Cuál es su origen?

Aunque su origen exacto es difícil de rastrear, la idea refleja principios filosóficos occidentales, especialmente del estoicismo y de pensadores como Schopenhauer, que distinguían entre la voluntad como fuerza motriz fundamental y los deseos efímeros. También tiene resonancias en tradiciones de auto-superación y ética del carácter.

Variaciones y refranes similares

  • Del dicho al hecho hay mucho trecho.
  • Querer es poder.