¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Cuando menos lo piensa el guapo, le sale la jaca jaco.
El amor iguala a los que se aman.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Más verga que el Trica programando.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Hermanos hay tanto por hacer!
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
El dinero hace al hombre entero.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
El que no habla, no yerre.
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
Susto meado mejor que sangrado.
Cuando en el cielo oscuro hay ventanas, de llover no hay ganas.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Tu secreto debe pasar a ser parte de tu sangre.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
De lengua me como un plato.
A todo marrano le llega su diciembre.
Los pájaros pueden olvidar la trampa, pero la trampa no olvida a los pájaros.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Pastelero a tus pasteles.
La vida es la novia de la muerte.
El paraíso está en el regazo de una madre.
A amo ruin, mozo malsín.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
Una maravilla, con otra se olvida.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.