Más vale despedirse que ser despedido.
La vergüenza y la castidad una vez perdidas, para toda la eternidad.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
De perdidos, al río.
Abejas que tienen miel, tienen aguijón.
La oración de los rectos en su gozo.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Qué bonito es ver llover y no mojarse.
Un juego de cartas se juega con dinero
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Ir por leña y volver caliente, le ocurre a alguna gente.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Confesión hecha, penitencia espera.
Dos fuentes, dos ríos.
El que no tranza no avanza.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
Palos con gusto no duelen.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
No falta de que reirse.
Las zorras de mi lugar son como las de los demás.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Lengua malvada corta más que espada.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
En la boda, quien menos come es la novia.
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
La uva tiene dos sabores divinos: como uva y como vino.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
De cuero ajeno, correas largas.
No habiendo lomo, de todo como.
Por San Miguel se cata la miel.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
El río, por donde suena se vadea.
Belleza de cuerpo no se hereda