¿Qué significa «¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber»?
Este proverbio expresa una actitud de resignación hedonista o epicúrea ante las dificultades de la vida. Sugiere que, cuando no hay soluciones aparentes o las circunstancias son abrumadoras, la respuesta adecuada es dejar de preocuparse, descansar y buscar consuelo o placer en lo simple, como una bebida. No promueve la evasión irresponsable, sino una pausa para recuperar fuerzas y perspectiva.
¿Cómo se aplica en la vida diaria?
- Tras un día de trabajo intenso y problemas sin resolver inmediatos, decidir parar, desconectar y compartir un momento de ocio con amigos para despejar la mente.
- Ante una mala noticia o un contratiempo personal grave, cuando la acción inmediata no es posible, tomarse un tiempo para reposar y calmar la ansiedad antes de actuar con claridad.
¿Cuál es su origen?
La frase tiene resonancias clásicas, evocando la filosofía epicúrea y la tradición de "carpe diem" (aprovecha el día). Recuerda a versos de poetas como Horacio o a la idea del "dulce et decorum est" en contextos de cansancio vital. También refleja una sabiduría popular mediterránea que valora el descanso y el disfrute moderado como antídoto contra la desesperación.
Variaciones y refranes similares
- "Si no hay solución, para qué preocuparse; si hay solución, para qué preocuparse."
- "Después de la tormenta, llega la calma (y un buen trago)."