No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Ítem de lista viñeteada
El hábito es una camisa de hierro.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Toma a un hombre por la palabra y a una vaca tómala por los cuernos.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Burro que gran hambre siente, a todo le mete el diente.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
Siempre la cuba huele a la uva.
A la col, tocino; y al tocino, vino.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
El abad canta donde yanta.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Cada cual mire por su cuchar.
Una obra acabada, otra empezada.
Si en verano soy cigarra, y de Septiembre a Mayo hormiga, no te apures madre mía, que ha de irme bien la vida.
Asno, juez y nuez, a golpes dan sus frutos.
Nunca falta un roto para un descosido.
El vino no tiene vergüenza.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
El amor lo perdona todo.
Que aproveche como si fuera leche.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
De San Martín en adelante ya no hay diablo que aguante.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
La alegría es gemela
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Bebe y ata la bota.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Perro que no anda no encuentra hueso.
El que tiene sed, busca agua.