Lo que dejes para después, para después se queda.
No compra barato quien no ruega rato.
La contradicción es la sal del pensamiento
A llorar al cuartito.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
La alegría intensa es cosa seria
Quien te adula, te traiciona.
A gran pecado, gran misericordia.
Monjas y frailes, putas y pajes, todos vienen de los grandes linajes.
Un indio menos, una tortilla mas.
Hay una gran fuerza escondida en una dulce orden.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Padre no tuviste, madre no temiste; hijo, diablo te hiciste.
A palabra necias, oídos sordos.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
La fantasía es más veloz que el viento
En diciembre, hielos y nieves, si quieres buen año al que viene.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Las palabras son enanos; los ejemplos son gigantes.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Una abeja vale más que mil moscas
Coger el huevo de la gallina y dejar ir el de la gansa
Echarle mucha crema a sus tacos
No te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, y a un tonto por ningún lado.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
No ser escaparate de nadie.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
La alegría es gemela
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
¿Queres dormir al sueño?
Vencer no es vergonzoso
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Se necesitan dos para empezar una pelea.