Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio advierte que hay peligros de los que incluso la protección divina puede resguardar, como los elementos naturales (piedra y niebla), pero no de la malicia o astucia humana, especialmente la de una mujer experimentada en engaños. Subraya la idea de que la pericia en el mal, la traición o la manipulación puede ser más dañina y difícil de evitar que cualquier desastre natural o accidente fortuito.
💡 Aplicación Práctica
- En contextos de negocios o acuerdos, donde se confía en contratos o seguros para protegerse de imprevistos, pero se descuida la posibilidad de ser engañado por un socio o empleado desleal con mucha experiencia en fraudes.
- En relaciones personales, cuando se toman precauciones contra riesgos externos (como enfermedades o accidentes), pero se subestima el daño que puede causar una persona cercana con intenciones maliciosas y gran habilidad para manipular.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, posiblemente medieval, que refleja una visión tradicional y misógina sobre la mujer, asociando la figura de la 'puta vieja' (mujer mayor con experiencia en la prostitución) con la astucia malintencionada y el engaño irremediable. Forma parte de un corpus de refranes que utilizan estereotipos para transmitir advertencias morales.