Ir a matar lobos no es para bobos.
Lentejas, comida de viejas.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
mas puto ke joakito dandole a un ornitorrinco africano en celo.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
Buenas razones cautivan los corazones.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Donde hubo pan migajas quedan.
Incluso el perro con mover la cola se gana el alimento
Amor de lejos, felices los cuatro
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Según dijo Galeno, lo que para unos es malo, para otros es bueno.
El arroz es el nervio de la guerra.
El tiempo es como una flecha que vuela.
El dar es honor; el pedir, dolor.
Al mal dar, tabaquear.
De Navidad a San Juan, año cabal.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Con el amor está el temor
La bonanza amenaza borrasca
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Un tonto tiene que ser vanidoso para ser suficientemente tonto.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Los mejores compañeros en las horas desocupadas son los buenos libros.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Cada cual a lo suyo.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Por San Blas, el besugo atrás.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
El que no cojea, renquea.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.