Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Quien no llora, no mama!
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
El hable es plata, el silencio es oro.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
La suerte del gavilán, no es la misma del garrapatero.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
Revueltas andan las cosas; las ortigas con las rosas.
Hermano mayor padre menor.
Las enfermedades son el impuesto que se paga por los placeres prohibidos.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
Olla quebrada, olla comprada.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Codicia mala, el saco rompe.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Obra bien terminada, a su autor alaba.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Dad al diablo el amigo que deja la paja y se lleva el trigo.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Rectificar es de sabios.
Al comprar una casa piensa en el vecino que adquirirás con ella.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Dar palos de ciego.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
La verdad es a veces amarga de tragar. Pero, como toda buena medicina, hay que tomarla.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Jurar como carretero.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
El arroz ya está cocido.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Solo hazlo y terminará el pánico.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
La lluvia no se queda en el cielo.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Todos los extremos son malos.