Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Vicio es callar cuando se debe hablar.
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Se aprende poco con la victoria, en cambio, mucho con la derrota.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
A falta de corazón, buenas las piernas son.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Es más inútil que cenicero de moto.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
Para mal casar, mejor nunca maridar.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
A lo que no puede ser paciencia.
Anda abrigado, come poco y duerme en alto, si quieres vivir sano.
Pecado de mucho bulto, no puede estar siempre oculto.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Ocio, ni para descansar.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Entre hermano y hermano, no metas la mano.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
En la causa está el remedio.
Hasta los gatos quieren zapatos.
De un mismo árbol, un madero dorado y otro quemado.
Antes cabeza de ratón que cola de león.
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Zapatero haz tus zapatos, y déjate de otros tratos.
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Tienes menos sesos que una piedra.