El amor es como la sombra: sobre la montaña, es inútil buscarla; en el agua, no teme la humedad; en el fuego, no tiene miedo de quemarse.
El dolor hace pensar al hombre. El pensamiento hace al hombre sabio. La sabiduría nos conduce a la verdad.
El que quiera ser líder debe ser puente.
Parva trillada, parva beldada.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
Me mandaron a la guerra sin fusil.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Obra hecha, dinero espera.
Bueno es el gato, si no te araña.
Anteayer tu pan comí, y ayer no te conocí.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Muchos Trueno y nada de auga.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Más fácil es llenar la barriga que los ojos.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
La paciencia es buena cura para todas las heridas.
La que fácil llega, fácil se va.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
Con lo que Juan mejora, Pedro empeora.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Prefiero vestir santos que desvestir borrachos.
Nace en la huerta lo que no siembra el hortelano.
El poder no es dicha plena, porque, a veces, envenena.
El que buen salto da, a sus pies se atiene.
El que asno nace, asno se queda.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Si la gata pare en el horno, los gatitos no son bizcochos, son gatitos.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Que saben las vacas de montura.
Trabajar el campo es duro, pero más dura es el hambre.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Mandadme pelear y no me mandéis aconsejar.
Aquéllos que llegan antes al río encuentran el agua más limpia.
La felicidad, como el arco iris, no se ve nunca sobre la casa propia, sino solo sobre la ajena.
El que canta y danza se agita y no avanza.
El que persevera triunfa.
Alhaja que tiene boca, ninguno la toca.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Para salir del hoyo un buey solo no basta, se necesitan dos.
La campana no suena si el badajo no la golpea.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.