Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
El que vende un caballo es porque patea.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Cuando apunte la hoja, siembra la panoja.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Lo que al jefe le gusta no siempre es lo que a la juventud le gusta.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
El hombre reina y la mujer gobierna.
De verde claro a amarillo, va poquillo.
Un corazón feliz es un filtro mágico para hacer oro
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Si eres pobre, no quieras hacer lo que el rico.
Del cuero salen las correas.
El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe tiene poco amor
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Mal camino no va a buen lugar.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Preguntando se llega a Roma.
Todo lo muy, es malo.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
En largos caminos se conocen los amigos.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
El orgullo puede estar oculto bajo un capa caída.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
En priesa me ves, y doncellez me demandas.
Más honor que honores.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
Llegar a la capada.