De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Genio y figura hasta la sepultura.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Siempre que lo desea, la mujer llora y el perro mea.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Caer para levantarse, no es caer.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Marido rico y necio no tiene precio.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
A la mujer casada, el marido le basta.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Nada es bello excepto la verdad
Mujer precavida vale por dos.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Ave de pico, no hace al amo rico.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
La mujer del viejo, relumbra como el espejo.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Hermosura y castidad, pocas veces juntas van.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Muchos nacimientos significan muchos entierros.
Ovejas y muchacha, al atardecer a casa.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
El dinero hace al hombre entero.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
La mujer y la gallina, pequeñina.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
En enero no te separes del brasero.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
A quien da y perdona, nácele una corona.