Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
Análisis y Reflexiones
🧠 Interpretación Profunda
Este proverbio advierte sobre la inconveniencia de invitar o mostrar generosidad a ciertas personas, ya que, una vez que conocen el beneficio o la hospitalidad, se acostumbran a ella y regresan con frecuencia, abusando de la confianza. Compara al fraile (representando a quien pide o recibe limosna) y al puerco (símbolo de voracidad y falta de moderación) para enfatizar que ambos, al percibir una fuente de satisfacción, volverán insistentemente, causando molestia o perjuicio.
💡 Aplicación Práctica
- En relaciones personales, cuando alguien presta dinero o ayuda a un conocido poco responsable, y este empieza a pedirlo repetidamente sin considerar los límites.
- En el ámbito laboral, si un compañero descubre que otro siempre acepta hacerle favores o asumir sus tareas, puede aprovecharse y volverse dependiente, abusando de la buena voluntad.
📜 Contexto Cultural
Proverbio de origen español, posiblemente medieval, que refleja una visión pragmática y desconfiada de la naturaleza humana, común en la cultura popular de la época. Alude a figuras como los frailes mendicantes, que dependían de la caridad, y a los cerdos, animales asociados a la glotonería en el imaginario tradicional.