Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El aburrimiento lo padecen aquellos que no han vivido nada o han vivido demasiado
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Amar a todos, confiar en nadie.
Tu eres tu propia barrera; sáltala desde dentro
Las mujeres y el vino hacen errar el camino.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Demasiada amistad genera enfados
Alabanzas y regalos, malos tratos.
El abad canta donde yanta.
¿Quién con una luz se pierde?
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
Hablar a tontas y a locas.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Una alegría esparce cien pesares.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Más merece quien más ama.
El paraíso está en el regazo de una madre.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Lo que para ti no quieres, para otro no desees.
Los celos ciegan la razón.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
A chica cama, échate en medio.
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Pisar mierda trae buena suerte
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Al hombre le falta paciencia y a la mujer le sobra insistencia.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.