Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Si se quiere coger una rosa con el tallo largo, no hay que temer a las espinas
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
La mejor leña está donde no entra el carro.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
La verdadera amistad no se hiela durante el invierno
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
La boda de los pobres, toda es voces.
En la amistad, quien más da, menos recibe
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Gran corsario es el tiempo, siempre llevando, siempre trayendo.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
La piel de cabra compra una piel de cabra y una calabaza, otra.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Lo que se come desaparece, lo que se da con el corazón nos es devuelto aumentado
Tal para cual.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Fue por lana y salió trasquilado.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Del ahogado, el sombrero.
A cada lechón le llega su noche buena.