No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Con buenos modos se consigue todo
Cuando no hay calor en el nido, lo busca afuera el marido.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Amigo sin dinero, eso quiero; que dinero sin amigo, a veces no vale un higo.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
El huésped y el pez, a los tres días hieden.
Yo para ser feliz quiero un camión.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
la ropa son alas.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Hombre amañado, para todo es apañado.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
El hombre se casa cuando quiere y la mujer cuando puede.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Bien ajeno es la hermosura, y, sobre ajeno, poco dura.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
¡Madrecita, madrecita!, ¡que me quede como estoy!.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Al amo comerle y no verle.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Febrero el corto, el pan de todos.
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Quien no pasa por la calle de la Pasa no se casa.
Juntos pero no revueltos.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Para los Santos, nieves en los cantos.
No hay que reírse de la felicidad
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Gato con guantes no caza ratones.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.