Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Agua de Febrero, mata al onzonero.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Si un problema tiene solución ¿para qué preocuparse? y si no lo tiene, ¿para qué preocuparse?
Cuando el elefante y el caballo se ahogan, el asno pregunta si el río lleva mucho agua.
Ganado suelto bien retoza.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
El que nace pa' real, nunca llega ni a peseta.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
Más querría un dinero que ser artero.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Agua mansa, traidora y falsa.
De todos los santos a adviento, mucha lluvia y poco viento.
El que poco pide, poco merece.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Buen comedor, buen dormidor.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Voz del pueblo, voz del cielo.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Cuando pudieres trabajar, no lo dejes, aunque no te den lo que mereces.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
Cuando hago la escobada, nadie entra en mi morada.
Yegua cansada, prado halla.