Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Está como padre, que le llevan la hija.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Puta y chata, con lo segundo basta.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Las desgracias no vienen solas.
La vejez mal deseado es.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
El jade necesita ser tallado para ser una gema.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
Los bienes son para remediar los males.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Llaga incurable, vida miserable.
Después del gusto, que venga el susto.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Cada gusto cuesta un susto.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Dos perros pueden matar a un león.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
A casa nueva, puerta vieja.
Ignora al ignorante.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Hacer una cosa en un avemaría.
Antes huir que morir.
Quien da el consejo, da el tostón.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Sol puesto, obrero suelto.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.
Muerto, ¿quieres misa?.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.