Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
La vejez mal deseado es.
Las desgracias no vienen solas.
Llaga incurable, vida miserable.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Los labios del justo orientan a muchos; los necios mueren por falta de juicio.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Medias blancas en enero señal de poco dinero.
El jade necesita ser tallado para ser una gema.
Después del gusto, que venga el susto.
Al buen amigo lo prueba el peligro.
En calma el mar no creas, por sereno que lo veas.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Dos perros pueden matar a un león.
Los bienes son para remediar los males.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
En la prueba está la solución. Si Dios te da limones, haz limonada.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Cada gusto cuesta un susto.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Hacer una cosa en un avemaría.
Antes huir que morir.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Quien da el consejo, da el tostón.
Por miedo de pajarillos, no dejes de sembrar mijo.
Sol puesto, obrero suelto.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
A casa nueva, puerta vieja.
Ignora al ignorante.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Pesar compartido, pronto es ido.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Muerto, ¿quieres misa?.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Con cuatro que obedezcan, uno que mande.