La mula reparando y le avientas el sombrero.
En la escuela, la cárcel, o la guerra se conocen los amigos.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Año lluvioso, échate de codo.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Al buen callar, llaman Santo.
Casamiento malo, presto es concertado.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
La razón es de quien la tiene.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
La esperanza mantiene.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Al son que me tocan bailo.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Llámame gorrión y échame trigo.
Oye primero y habla postrero.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Si quieres aprender a orar, entra en la mar.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.