Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Armas y dineros buenas manos quieren.
Pesar compartido, pronto es ido.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Ruin consuelo el aplauso de los muchos.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Casamiento malo, presto es concertado.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Año lluvioso, échate de codo.
Al buen callar, llaman Santo.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
La razón es de quien la tiene.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
Oye primero y habla postrero.
Estos son polvos de aquellos lodos.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Cuando el tiempo se muda, la bestia estornuda.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Llámame gorrión y échame trigo.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Al son que me tocan bailo.
Al pobre desnudo le valen más dos trajes que uno.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Quien no sufrió una escasez, no guarda para después.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
La esperanza mantiene.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.