Las paredes oyen.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Al endeble todos se le atreven.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
La leña del cerezo, salta a la cara del viejo.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Se cogen más moscas con una cuchara de miel que con veinte varriles de vinagre
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
La tierra será como sean los hombres.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Quien pisa con suavidad va lejos.
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Amar y saber, todo no puede ser.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
El río, por donde suena se vadea.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Marido muerto, otro al puesto.
Del árbol del silencio pende el fruto de la seguridad.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Quien bebe vinagre teniendo buen vino, ¿qué no haría conmigo?.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
No hay madre como la de uno mismo.
Eres guapo, joven y con dinero, ¿qué más quieres, Baldomero?.
El que está a las duras, está a las maduras.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Cada raposa mira por su cola.
El que se brinda se sobra.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
La ruana no es para el primer aguacero
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
El invierno es el infierno de los míseros
El juego de Venus no es para hombres viejos.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
La flor de enero, no llega al frutero.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.