Donde no hay boticarios ni médicos, los hombres se mueren de viejos.
Juego y paseo, solo para recreo.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
No hay grandes hombres para el ayuda de cámara.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna