¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
¿Así que no te gusta la sopa?, dos platos.
Que dulce queda la mano al que da.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Si quieres que reine la paz en el mundo debes tener paz en tu hogar; y para que la paz reine en tu hogar, debes primero vivirla en tu corazón.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
La esperanza alegra el alma.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
No debe de cambiarse de caballo al pasar el río.
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Maestro, El se puede comer la regla.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Para que no pierda el paso la burra, de cuando en cuando una zurra.
De los míos me oirás, pero no me hablarás/dirás.
Ojo por ojo y diente por diente.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Entre bellacos, virtud es el engaño.
El pez y el cochino, la vida en agua y la muerte en vino.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
A la vejez, cuernos de pez.
Una liebre con dos galgos se avasalla, y si se va que se vaya.
Al tiempo del higo, no hay amigo.
No tientes al diablo que lo veras venir.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Ojo al parche.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Hasta la belleza cansa.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
si bebes el agua, sigue la costumbre.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.