El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Los difuntos, todos juntos.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Inútil como bocina de avión.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
La cana engaña, el diente miente, pero la arruga, no cabe duda.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
De lo perdido, lo que aparezca.
Dijo el jamón al vino: aquí te espero, buen amigo.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Fiar, en Dios y en otro no.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Llegar y besar el santo.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Quien es amigo de todos es muy rico o muy pobre
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Duerme más que un gato con anemia.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
En Octubre no le toques a tu mujer la ubre.
Lo que no se hace a la boda no se hace a toda hora.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Después del crepúsculo, los gusanos de luz piensan: ¡nosotros hemos iluminado el mundo!.
Cuando estés entre tontos, hazte el tonto.
Para los desgraciados se hizo la horca.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Cada uno tiene sus gustos; por eso hay ferias.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Si tu vida es dulce, haz mermeladas.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
A fullería, cordobesías.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
Burro empinado, por hombres es contado.