Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Mujer enferma, mujer eterna.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Lana y no algodón, para el frío y el calor.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A nuevos hechos, nuevos consejos.
A chico santo, gran vigilia.
Lo quiere como la mula a la carreta.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Por el interés, hasta lo feo hermoso es.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
No son malos tiempos, es malo el hombre
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Chilla más que un camionao é pollos.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
El verano es la madre de los pobres
Solo triunfa en la lucha por la vida aquél que tiene la paciencia en sus buenos propósitos e intenciones.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Hace buena cuenta quien con lo suyo se contenta.
Maderos hay que doran, maderos hay que queman.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Ni el tiempo ni la marea esperan por nadie.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Leerle a uno la cartilla.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
A los treinta doncellez, muy rara vez.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Ramal y bozal, para el animal.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Febrerillo loco, Marzo ventoso y Abril lluvioso hacen a Mayo florido y hermoso.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
A dos palabras tres porradas.
Que dulce queda la mano al que da.
No hay que dejar escapar una oportunidad, que nunca va a presentares otra vez.