Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Alcanza, quien no cansa.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Caballo corredor, pronto se cansa.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
A la larga el buen manjar, cansa al fin el paladar.